Y por haberme retrasado un dia en la publicación, hay sorpresa. Capitulo extra jeje!!
CARLOS:
Voy lo mas rapido posible, me dan igual las multas que pueda acarrearme esto, pero la piel ya empieza a quemarme y esas marcas, no quiero que Paula sepa nada aun de lo que me pasa. No me reconocio en la fiesta de fin de curso de secundaria, ni en la de bachillerato y tampoco la otra noche en la fiesta de mascaras, asi que eso quiere decir que jamas leyo mis cartas. No puede ser que mi madre no las mandara, no me haria eso ¿o si? y mucho menos tirarlas. Tendre que buscar en su casa para saber si las guardo. Tal vez las leyese y quiso esconder mi secreto, siempre me decia que cuantas menos personas lo supieran mejor. Menos mal que con la huida que tuvo mi hermana al extranjero y mi incorporacion a la empresa, no nos ha dado tiempo de recoger los objetos personales, limpiar la casa de mis padres y ponerla a la venta.
Llego a mi casa y dejo el coche en la entrada, en el mismo jardin con las llaves puestas, necesito meterme en la ducha con el agua muy fria para aliviar la quemazon de estas marcas. Voy corriendo al baño de mi habitacion, quitandome y dejando la ropa por el camino y compruebo que las marcas de las piernas y del pecho ya han salido. Me meto en la ducha justo a tiempo, porque ya empezaba a quemarme la cara y esas son las peores. Al salir, me miro al espejo y aun no me acostumbro, parecen tatuajes que solo un loco se haria por todo el cuerpo. Llevo mas de diez años asi y aun no me acostumbro.
Me pongo unos pantalones de chandal y una camiseta y le mando un e-mail a Paula. No puedo mandarle mensajes por el movil porque tuve el fallo de mandarselos la noche de la fiesta y si lo hago ahora sabra que soy yo. No quiero que descubra mi secreto. En el e-mail le escribo que lo siento mucho por haberme ido tan rapido y sin despedirme, que me surgio algo importate y que ya nos veremos despues de navidad y que lo pase bien con su familia.
Me preparo algo de cena y me dispongo a ver una pelicula.
Mis padres han investigado todo lo que han podido para buscarme una cura o algo que haga que desaparezcan estas marcas, pero no consiguieron nada y aun a dia de hoy se sigue investigando en el laboratorio, aunque los trabajadores no saben nada. Realmente es mi medico que me hace una analitica de sangre cada seis meses para llevarla al laboratorio y que investiguen con ella, pero aun no han conseguido nada.
Segun mi madre, esto de las marcas es culpa suya, como me explicaron, ella se inyecto una sustancia con la que experimentaban porque creia que habia encontrado la cura para su problema de piel. Tenia una especie de alergia al sol, no podia darle nada de sol en la piel, porque le salian muchos melanomas, todos benignos, pero tenia que pasar cada dos por tres por quirofano y tenia la piel llena de cicatrices. Al inyectarse la sustancia (lo cual lo hizo a escondidas de su jefe y mi padre) dejo de salirle los melanomas y pudo tomar el sol como cualquier persona y entonces se lo conto a mi padre. Al año de eso naci yo y tres años despues mi hermana. Nos hicieron todo tipo de pruebas y descubrieron que mi sangre no era normal, que habia algo diferente pero no supieron saber que era, asi que contactaron con un medico de Madrid especializado en la investigacion de enfermedades raras, el cual sigue llevando mi caso. Las pruebas de mi hermana salieron todas normales.
En mis primeros años de vida yo creci como cualquier otro niño de mi edad, no pasaba nada, pero cada año me tenia que hacer una serie de pruebas en las cuales seguia saliendo ese parametro raro en la sangre. Pero a los 12 años (entrando ya en la adolescencia y con cambio hormonal) me empezaron a salir las marcas y entonces fue cuando nos mudamos a Madrid, donde vivia el medico que me trataba, y donde empezaron a investigar en su pequeño laboratorio privado. Desde entonce mis noches son de estar en casa, sufriendo las quemazones mientras salen las marcas. Excepto en Halloween y carnaval y algunas fiestas de disfraces, donde podia salir sin que nadie se asustara.
Decido mirar el movil para ver si Paula me ha contestado al e-mail y me sorprendo al ver su respuesta:
"¡¡Buenas noches Carlos!! No te preocupes, entiendo que eres un hombre de negocios y empresario y que tienes que ponerte al dia en muchas cosas del laboratorio. Cuando vuelva de mis vacaciones podemos quedar de nuevo otro dia...quizas... ¿para cenar? Hoy me lo he pasado muy bien contigo y me gustaria poder recuperar esa amistad que teniamos antes, volver a ser los 4EF. Bueno ya me dices algo. Besos y que pases una buena noche y... ¡¡FELIZ NAVIDAD!! por si no nos vemos antes (que no creo)"
----------------------------------------------
El domingo me levanto temprano, como cada dia, al amanecer desaparecen las marcas y la piel se me queda como si no hubiera pasado nada.
Tengo tantas cosas que hacer que no se por donde empezar, me gustaria volver a ver a Paula, o volver a Almeria, la tierra donde me crie, la playa y montaña. Y creo que seria una buena oportunidad de volver a ver a Paula. Tambien tengo que ponerme al dia con todo el papeleo del laboratorio y enterarme bien de como va la investigacion mia.
Me preparo un desayuno ligero, zumo de naranja y un par de tostadas de tomate. Angeles (la mujer que tengo contratada para la limpieza y cocina) me deja todo preparado para los domingos, ya que es su dia libre, ademas que todos los dias se tiene que ir a las cinco de la tarde, no quiero que descubra mi secreto, lo cuente por ahi y me tomen de conejillo de indias para investigar y experimentar a saber como y con que.
Ya se lo primero que hare hoy, y es ir a la casa de mis padres a buscar las cartas quiero saber que ocurrio con ellas y de paso hacer alli un poco de limpieza.
lunes, 11 de julio de 2016
El Destino de Paula 8 (parte 2)
Como he dicho en mi pagina de Facebook, aquí esta la segunda parte del capitulo 8. Y no os hago mas esperar, espero que lo disfrutéis.
- ¿Quieres un poco vino? - Carlos me saca de mis pensamientos.
- Bueno, no soy muy aficionada a beber vino y tampoco entiendo mucho de ello, pero si, una copita no me vendra mal. -
- ¿Te gusta mas blanco o tinto? Podriamos empezar con un Chardonnay que es mas suave y afrutado. - Creo que Carlos entiende mucho de vinos, y me pregunto donde habra aprendido tanto.
- Vale, esta bien. Creo que tu entiendes mas que yo de esto. - no me hace mucha gracia el vino, yo soy mas de mosto con tapita en el bar, pero probaremos que por un dia no pasa nada.
El camarero nos deja la carta y Carlos le pide el vino. Creo que ahora es el momento de empezar el interrogatorio.
- Carlos... ¿Puedo hacerte algunas preguntas? - empezare tanteando el terreno.
- Claro Paula. A que adivino sobre que es. -
- Es algo que llevo preguntandome desde los 12 años. ¿Por que te fuistes tan de repente? ¿A donde? ¿Por que no... -
- Para, para Paula - me interrumpe Carlos. - mas despacio chica, no me avasalles tanto con las preguntas. Una por una. A ver, cuando me fui, fue para venir a Madrid, mis padres recibieron... -
- Perdon, aqui tienen su vino ¿Saben que van a tomar? - nos interrumpe el camarero.
- De entrante nos vas a poner un "carpaccio de foie y mango caramelizados al jerez Pedro Ximenez" - pide Carlos - y para comer "solomillo a la pimienta con pastel de coliflor y almendras con salteado de ajetes" ¿Y tu Paula? -
- Yo... yo "chuletitas de cordero a la brasa con cuscus de verduras al aroma de hierbas mediterraneas". - poco hay en esta carta que me guste, soy muy rara para la comida.
- Bueno, por donde iba... - Carlos hace que le preste atencion. - ¡Ah! si, mis padres recibieron un dinero de una herencia, que llevaban tiempo esperando. Al final el juicio fue a su favor. Tuvieron que mudarse a Madrid para vivir en la casa que nos dejo un tio de mi madre en herencia y aqui fue donde vieron el laboratorio en bancarrota y lo compraron, le cambiaron el nombre y el final ya lo sabes. -
- Y ¿Por que no me escribistes? no recibi ni cartas, ni llamadas, nada. - se me va apagando la voz a medida que hablo. Creo que aun no he superado ese hecho. El camarero nos trae los platos y nos dice "que aproveche".
- ¡Claro que te escribi Paula! cientos de cartas - Carlos eleva un poco la voz enfadado y yo agacho mi cabeza para no mirarlo, asi impone un poco. - Te escribia una carta cada semana contandote las anecdotas que me ocurrian, pero yo si que jamas recibi una respuesta tuya, nunca me contestastes. -
- Pero si tu nunca... ¡espera! ¿QUÉ? ¿Tu me escribistes cartas? Pero yo nunca recibi nada. Y ademas tampoco llamastes. - le digo.
- Pues te escribi, te conte muchas cosas, algunas importantes... - Carlos susurra lo ultimo y no logro entenderlo. - Y no te llame porque mis padres no me dejaron, y cuando pude tener movil propio, perdi tu numero fijo y no consegui encontrarlo.-
Vaya, estas respuestas no me las esperaba... Si me escribio, ¿que paso con esas cartas?.
Nos terminamos los platos y pedimos el postre. yo me pedi un "milhojas de frutas al horno con helado de chocolate blanco" y Carlos un "bizcocho de manzana con frutos rojos y helado de queso mahones". Mi postre estaba riquisimo y cuando levanto la cabeza, me encuentro que Carlos esta esperando con el tenedor delante de mi cara con un trozo de su postre.
- ¿Quieres probarlo? Esto esta muy bueno. - por no hacerle el feo, abro la boca y me como lo que me ofrece. Estos gestos tan romanticos no son normales en nuestra situacion.
- Continuando con lo de antes, nunca me llego ninguna carta tuya. Y no creo que mi madre las escondiera o las tirara a la basura, con lo mal que lo pase con tu "desaparicion", ella siempre estaba animandome a no perder la esperanza. - le digo con total sinceridad.
- Pues te escribi, una carta a la semana contandote mis aventuras, de hecho, se la daba a mi madre en sobre y sello para que la echara al buzon de correos cuando iba a trabajar. No creo que ella las tirara por ahi o las guardara... - esta ultima frase la dice tan bajito que me cuesta oirla.
- ¿Que es lo ultimo que has dicho? No te he escuchado bien. -
- Nada Paula, nada. Que debieron extraviarse las cartas. Bueno, cuentame que tal te va todo, aunque veo que bastante bien ¿no? -
- Pues la verdad que si, no me puedo quejar. - esa pregunta me pilla un poco de sorpresa. - Ya sabes que siempre me ha gustado todo lo relacionado con la investigacion y el laboratorio, y aqui he acabado. - me sale una pequeña risa de los nervios que tengo en estos momentos. - Y tu, ¿Que has estudiado al final? Supongo que algo de direccion. Y ¿alguna chica o novia en tu vida? -
- Para hacerme cargo de esta empresa tenia que hacer empresariales, y la verdad, es algo que siempre quise hacer, dirigir una empresa y al fin se cumplio mi sueño. - me dedica esa sonrisa suya que solia hacerme de pequeños y que me encanta. - Y...no, no tengo novia, ni mujer, aun soy muy joven. Pero si hay una chica, que hace tiempo que me gusta, de la que creo que estoy enamorado y no se como conquistarla. -
No me gusta por donde esta tirando la conversacion, aun no me siento con la suficiente confianza como para darle consejos y menos de amores, soy la persona menos indicada para eso, a la vista esta como me va a mi en el amor. Volvere a mi tactica de cambiar de tema. Ademas ya hemos terminado de comer, y como me dijo que pagaria él la comida, espero que acepte mi propuesta.
- ¿Te apetece un cafe? Pero ahora invito yo y elijo el lugar. - Carlos accede tan rapido que me da miedo. pide la cuenta, paga y nos vamos.
Ya en el coche le digo la cafeteria a la que quiero ir, una cafeteria que estaba cerca del piso donde viviamos Luis y yo mientras estudiabamos en la universidad y que me encantaba el cafe que hacian, ademas que era un lugar bastante tranquilo. Al llegar, nos sentamos en unos sillones muy comodos al fondo (sigue como la conocia) y cuando se nos acerca la camarera yo me pido un capuccino aromatizado de fresa y Carlos un cafe con leche. Seguimos hablando de trivialidades, me incomodaba profundizar en la conversacion que teniamos.
Me excuso para ir al baño y pagar los cafes, y al regresar veo a Carlos muy nervioso.
- Tenemos que irnos ya Paula, se esta haciendo tarde y pronto anochecera. - dice Carlos un poco ansioso, parece que le ha entrado prisa.
Aun es temprano, son las 5 pm de la tarde, aunque supongo que tendra que trabajar, al estar poniendose al dia con la empresa. Y a mi me vendria bien para sacar la ropa para las maletas.
Nos montamos en le coche y no hablamos nada en todo el trayecto a mi casa. Carlos estaba bastante nervioso e iba algo mas rapido de lo que se podia ir, incluso tenia gotas de sudor por la frente.
Al llegar a mi puerta se despidio de mi con un "ya nos veremos" y cuando baje del coche y cerre la puerta, salio corriendo como un loco.
- ¿Quieres un poco vino? - Carlos me saca de mis pensamientos.
- Bueno, no soy muy aficionada a beber vino y tampoco entiendo mucho de ello, pero si, una copita no me vendra mal. -
- ¿Te gusta mas blanco o tinto? Podriamos empezar con un Chardonnay que es mas suave y afrutado. - Creo que Carlos entiende mucho de vinos, y me pregunto donde habra aprendido tanto.
- Vale, esta bien. Creo que tu entiendes mas que yo de esto. - no me hace mucha gracia el vino, yo soy mas de mosto con tapita en el bar, pero probaremos que por un dia no pasa nada.
El camarero nos deja la carta y Carlos le pide el vino. Creo que ahora es el momento de empezar el interrogatorio.
- Carlos... ¿Puedo hacerte algunas preguntas? - empezare tanteando el terreno.
- Claro Paula. A que adivino sobre que es. -
- Es algo que llevo preguntandome desde los 12 años. ¿Por que te fuistes tan de repente? ¿A donde? ¿Por que no... -
- Para, para Paula - me interrumpe Carlos. - mas despacio chica, no me avasalles tanto con las preguntas. Una por una. A ver, cuando me fui, fue para venir a Madrid, mis padres recibieron... -
- Perdon, aqui tienen su vino ¿Saben que van a tomar? - nos interrumpe el camarero.
- De entrante nos vas a poner un "carpaccio de foie y mango caramelizados al jerez Pedro Ximenez" - pide Carlos - y para comer "solomillo a la pimienta con pastel de coliflor y almendras con salteado de ajetes" ¿Y tu Paula? -
- Yo... yo "chuletitas de cordero a la brasa con cuscus de verduras al aroma de hierbas mediterraneas". - poco hay en esta carta que me guste, soy muy rara para la comida.
- Bueno, por donde iba... - Carlos hace que le preste atencion. - ¡Ah! si, mis padres recibieron un dinero de una herencia, que llevaban tiempo esperando. Al final el juicio fue a su favor. Tuvieron que mudarse a Madrid para vivir en la casa que nos dejo un tio de mi madre en herencia y aqui fue donde vieron el laboratorio en bancarrota y lo compraron, le cambiaron el nombre y el final ya lo sabes. -
- Y ¿Por que no me escribistes? no recibi ni cartas, ni llamadas, nada. - se me va apagando la voz a medida que hablo. Creo que aun no he superado ese hecho. El camarero nos trae los platos y nos dice "que aproveche".
- ¡Claro que te escribi Paula! cientos de cartas - Carlos eleva un poco la voz enfadado y yo agacho mi cabeza para no mirarlo, asi impone un poco. - Te escribia una carta cada semana contandote las anecdotas que me ocurrian, pero yo si que jamas recibi una respuesta tuya, nunca me contestastes. -
- Pero si tu nunca... ¡espera! ¿QUÉ? ¿Tu me escribistes cartas? Pero yo nunca recibi nada. Y ademas tampoco llamastes. - le digo.
- Pues te escribi, te conte muchas cosas, algunas importantes... - Carlos susurra lo ultimo y no logro entenderlo. - Y no te llame porque mis padres no me dejaron, y cuando pude tener movil propio, perdi tu numero fijo y no consegui encontrarlo.-
Vaya, estas respuestas no me las esperaba... Si me escribio, ¿que paso con esas cartas?.
Nos terminamos los platos y pedimos el postre. yo me pedi un "milhojas de frutas al horno con helado de chocolate blanco" y Carlos un "bizcocho de manzana con frutos rojos y helado de queso mahones". Mi postre estaba riquisimo y cuando levanto la cabeza, me encuentro que Carlos esta esperando con el tenedor delante de mi cara con un trozo de su postre.
- ¿Quieres probarlo? Esto esta muy bueno. - por no hacerle el feo, abro la boca y me como lo que me ofrece. Estos gestos tan romanticos no son normales en nuestra situacion.
- Continuando con lo de antes, nunca me llego ninguna carta tuya. Y no creo que mi madre las escondiera o las tirara a la basura, con lo mal que lo pase con tu "desaparicion", ella siempre estaba animandome a no perder la esperanza. - le digo con total sinceridad.
- Pues te escribi, una carta a la semana contandote mis aventuras, de hecho, se la daba a mi madre en sobre y sello para que la echara al buzon de correos cuando iba a trabajar. No creo que ella las tirara por ahi o las guardara... - esta ultima frase la dice tan bajito que me cuesta oirla.
- ¿Que es lo ultimo que has dicho? No te he escuchado bien. -
- Nada Paula, nada. Que debieron extraviarse las cartas. Bueno, cuentame que tal te va todo, aunque veo que bastante bien ¿no? -
- Pues la verdad que si, no me puedo quejar. - esa pregunta me pilla un poco de sorpresa. - Ya sabes que siempre me ha gustado todo lo relacionado con la investigacion y el laboratorio, y aqui he acabado. - me sale una pequeña risa de los nervios que tengo en estos momentos. - Y tu, ¿Que has estudiado al final? Supongo que algo de direccion. Y ¿alguna chica o novia en tu vida? -
- Para hacerme cargo de esta empresa tenia que hacer empresariales, y la verdad, es algo que siempre quise hacer, dirigir una empresa y al fin se cumplio mi sueño. - me dedica esa sonrisa suya que solia hacerme de pequeños y que me encanta. - Y...no, no tengo novia, ni mujer, aun soy muy joven. Pero si hay una chica, que hace tiempo que me gusta, de la que creo que estoy enamorado y no se como conquistarla. -
No me gusta por donde esta tirando la conversacion, aun no me siento con la suficiente confianza como para darle consejos y menos de amores, soy la persona menos indicada para eso, a la vista esta como me va a mi en el amor. Volvere a mi tactica de cambiar de tema. Ademas ya hemos terminado de comer, y como me dijo que pagaria él la comida, espero que acepte mi propuesta.
- ¿Te apetece un cafe? Pero ahora invito yo y elijo el lugar. - Carlos accede tan rapido que me da miedo. pide la cuenta, paga y nos vamos.
Ya en el coche le digo la cafeteria a la que quiero ir, una cafeteria que estaba cerca del piso donde viviamos Luis y yo mientras estudiabamos en la universidad y que me encantaba el cafe que hacian, ademas que era un lugar bastante tranquilo. Al llegar, nos sentamos en unos sillones muy comodos al fondo (sigue como la conocia) y cuando se nos acerca la camarera yo me pido un capuccino aromatizado de fresa y Carlos un cafe con leche. Seguimos hablando de trivialidades, me incomodaba profundizar en la conversacion que teniamos.
Me excuso para ir al baño y pagar los cafes, y al regresar veo a Carlos muy nervioso.
- Tenemos que irnos ya Paula, se esta haciendo tarde y pronto anochecera. - dice Carlos un poco ansioso, parece que le ha entrado prisa.
Aun es temprano, son las 5 pm de la tarde, aunque supongo que tendra que trabajar, al estar poniendose al dia con la empresa. Y a mi me vendria bien para sacar la ropa para las maletas.
Nos montamos en le coche y no hablamos nada en todo el trayecto a mi casa. Carlos estaba bastante nervioso e iba algo mas rapido de lo que se podia ir, incluso tenia gotas de sudor por la frente.
Al llegar a mi puerta se despidio de mi con un "ya nos veremos" y cuando baje del coche y cerre la puerta, salio corriendo como un loco.
domingo, 3 de julio de 2016
El Destino de Paula 8 (parte 1)
Otro domingo mas, y dentro de poco sabremos quien se esconde bajo la mirada de "ojitos verdes", pero... ¿lo sabra Paula?
Capitulo 8 (parte 1)
Capitulo 8 (parte 1)
No sé quién podrá ser, no espero a nadie a
esta hora y como sea algún vendedor va a retrasarme y no me gusta llegar tarde
a ningún sitio.
Por favor y que no sea la vecina, que ésta
se pone a contarme todo lo que le ha pasado en la semana y se me va la mañana.
Al abrir la puerta me llevo la grata
sorpresa de que ni es un vendedor ni mi vecina. Carlos esta frente a mi vestido
con unos vaqueros que le quedan fenomenal, una camiseta blanca con algún dibujo
tipo “grafiti” y una chaqueta de sport que le queda como un guante, y me sonríe
con esa sonrisa que solía tener de niño y que me dedicaba solo a mi…
A mí se me debe de haber quedado cara de
tonta y con la boca abierta, porque Carlos se acerca y me la cierra con un
dedo.
-
¿Puedo pasar? O… ¿estas lista ya? – al hablarme
Carlos, consigo volver a la realidad.
-
No, si, pasa, pasa un momento. – le digo –
cojo la chaqueta y nos vamos. – me hago a un lado para dejarle pasar. - ¿Qué haces
aquí? –
Carlos se queda mirándolo todo sin perder detalle. Me giro
al perchero pero mi chaqueta no está, así que la busco desesperadamente por
todos lados, poniéndome cada vez más nerviosa al no encontrarla.
-
Que casa más bonita, ¿es tuya? ¿o estas en
alquiler? – me dice Carlos.
-
Es…un poco complicado, una especie de las
dos. – le contesto. - ¿Dónde diablos he dejado la chaqueta? – digo ya
exasperada.
-
¿Es esa que llevas colgada del bolso? –
Miro en dirección a donde me señala Carlos y tiene razón,
me la colgué del bolso antes de abrir la puerta. Le digo que sí y me la pongo,
no sin antes golpearme mentalmente por ser tan burra.
Salimos de mi casa y me sorprendo al ver el cochazo de
Carlos, un BMW, a mi parecer muy lujoso.
-
¿Cómo es eso que es una especie de las
dos? La casa digo, explícamelo, porque o es tuya o estas en alquiler pero las
dos… - me pregunta Carlos rompiendo el silencio y poniendo marcha al centro. Al
final se ha salido con la suya de llevarme él.
-
Al final no me has hecho caso y has venido
a por mí. Te dije que yo iba en mi coche. – intento cambiar de tema, la verdad,
no me gusta hablar de las cosas de mi padre y no me gusta por donde iba
encaminada la conversación. – Habíamos quedado en Sol ¿no? –
-
No lo sé Paula, no me acuerdo si quedamos
en algún sitio exacto, pero me apetecía venir a recogerte como un buen
caballero hace. – Carlos tiene algo de razón, al final yo dije lo de Sol, pero
no concretamos nada. – y ahora me dirás que estamos en tiempos de igualdades y
que una chica puede ir sola a cualquier parte, pero los caballeros nunca pasan
de moda y a mí me educaron como tal. – me mira de reojo para ver mi reacción,
la cual no es ninguna porque solo me encojo de hombros. – Entonces… ¿la casa es
tuya o no? –
Mi evasiva no ha servido de nada, no sé por qué se ha
empeñado en saber si es mía.
-
¿Dónde me vas a llevar? – le digo intentando
desviar el tema de nuevo – y, por cierto ¿Cómo sabias donde vivo? – al momento
de hacer la pregunta me viene la respuesta a la cabeza - ¡Ah! Vale, por los
datos que hay en la empresa. Y hablando de ella ¿Cómo llegaste a ser el dueño? –
a ver si cambiando de tema radical consigo algo.
Veo como Carlos se lo piensa un poco antes de
responderme.
-
La herede de mis padres, ellos la
compraron cuando estaba a punto de bancarrota y levantaron la empresa de nuevo.
–
-
Vaya…lo siento, no sabía lo de tus padres.
– creo que acabo de meter la pata, a veces es mejor que me quede calladita.
-
No pasa nada Paula, fue hace ya unos años
en un accidente de avión. Ese que salió en las noticias que iba desde Barcelona
hacia Alemania y se estrelló el avión en las montañas. –
-
Vaya…tuvo que ser muy duro para vosotros
¿y tu hermana que tal esta? ¿vive aquí en Madrid? –
-
No, tras la muerte de mis padres, no
aguanto vivir en la misma casa y se fue a Londres a estudiar y trabajar. Está en
un estudio de diseño de moda. – pobrecita, la verdad es que la entiendo un
poco, por eso me vine a Madrid. – Aquí es, ya hemos llegado al restaurante.
Miro por la ventanilla y solo veo una puerta de
cochera comunitaria.
-
¿El restaurante esta en un sótano? –
-
Ja ja ja, no Paula, este es el
aparcamiento privado del restaurante, cuando reservas, te dan un código para
que puedas entrar y dejar el coche aquí. – creo que esto es mucho lujo para mí,
nunca me he podido permitir algo así y hoy Carlos hará que me gaste el dinero
de mis vacaciones.
Llegamos a la puerta del restaurante, después
de subir diez pisos en ascensor (menos mal) y como ya suponía, esto es muy
lujoso.
Carlos le dice su nombre al “metre” y éste nos guía hacia un
reservado al fondo del local, al lado de los ventanales.
-
No te preocupes por la cuenta, que por
esta vez pago yo, que para eso he elegido el sitio. – parece que me ha leído el
pensamiento. – Y tranquila por la ropa, vas muy guapa para la ocasión. –
Otra vez me ha leído el pensamiento o se ha fijado en
que me yo miraba mi vestido y me tapaba un poco con la chaqueta. Eso no me
tranquilizaba mucho, pero por lo menos pude disfrutar un poco más de las
vistas. No me había fijado bien que eran ventanales que llegaban casi al suelo
y se podía ver toda la calle Serrano. Había mucha gente por la calle, supongo
que adelantando las compras de navidad. Y ya estaban las luces puestas para ser
encendidas por la noche, lo escaparates adornados con arbolitos de navidad,
espumillones, nieve artificial en los cristales, etc.
Me encanta la navidad, ese ambiente festivo, ese
cariño y amor que aflora de la gente, aunque solo sea en estas fechas.
Espero que Carlos no vuelva a sacar el tema de mi
casa, no me gusta que sepan todo lo que paso con mi padre. Esa casa por una
parte es mía, porque me la dejo mi padre de herencia al morir hace unos años,
pero también tenía muchas deudas y claro, quería quitarme la casa. El notario y
abogado que nos leyó el testamento nos dio la solución, nos hacían una especie
de contrato a cinco años a mi hermano y a mí a modo de alquiler de vivienda y a
cambio nos podíamos quedar con nuestras respectivas casas mi hermano y yo. Así que,
es mía, pero el banco al que debía dinero mi padre me la puede quitar si dejo
de pagar la deuda. Menos mal que es poca cantidad, al ser entre mi hermano y
yo.
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